PRESERVATIVOS
- Descripción: el preservativo ha sido siempre uno de los métodos anticonceptivos más populares, pues no sólo previene la concepción, sino también las enfermedades de transmisión sexual, por lo cual es de obligado uso en personas que padezcan ciertas patologías (SIDA, hepatitis C y otras). El preservativo ha acompañado al ser humano desde hace más de 2000 años, y en la época helénica ya se conocían algunos complementos parecidos al actual preservativo, llamado popularmente condón. Hay muchos tipos de condones, en función del material (látex u otros materiales hipoalergénicos), de colores distintos, con sabores, diferentes medidas, con relieve, e incluso con vibrador incluido.
- Cómo se utiliza: aunque se ha explicado hasta la saciedad, nunca está de más recordar que el preservativo debe colocarse sobre el pene en erección, apretando con dos dedos el extremo cerrado del preservativo para que no quede aire atrapado. Debemos asegurarnos de que la parte enrollada se encuentre en el exterior. Mientras seguimos presionando, usaremos la otra mano para desenrollar el condón a lo largo del pene erecto, hasta su base. Tras la eyaculación, retiraremos el preservativo con cuidado, mientras el pene permanece todavía erecto.
- Efectos psicológicos y fisiológicos: el preservativo es un método anticonceptivo llamado “de barrera”, pues impide que los espermatozoides contenidos en el esperma (líquido resultante de la eyaculación) entren en contacto directo con los óvulos, almacenados en los genitales internos de la mujer, previniendo así la concepción. También es sabido que las secreciones sexuales (del hombre como de la mujer) contagian ciertas enfermedades, por lo cual ya hemos incidido en la importancia de prevenir el contacto entre estas secreciones y el cuerpo del compañero/a. Algunos hombres se muestran reacios al uso de este artículo, pero no se ha demostrado que cause ningún dolor, dificultad, ni disminución de reacción o de sensación durante el acto sexual.
- Consejos: quizá sea necesario probar diferentes tallas o texturas hasta encontrar el preservativo que mejor se adapte a la anatomía de cada individuo. También es interesante probar con preservativos de fantasía, muy estimulante para ambos miembros de la pareja.